
lunes, 22 de septiembre de 2008
UN PISTO QUE SALE…REDONDO!

miércoles, 5 de marzo de 2008
MORCILLA VEGETARIANA

Picar las chalotas y la berenjena con su piel negra en trocitos muy pequeños. Freir en aceite de oliva, añadiendo unos cuantos piñones, una cucharada de orégano, la sal, el pimentón dulce y y la pimienta. Dejar hacer y cuando tood esté blandito, picar todavía más con una espumadera, hasta que quede todo como una pasta.Dejar escurrir en un colador, para que suelte el aceite y ya podemos usarla para untar rebanadas, rellenar piquillos, una lasagna, etc.
martes, 4 de marzo de 2008
SALMÓN AHUMADO CASERO

Encima del aluminio echamos un puñadillo de arroz, otro de azúcar, un par de cucharadas de té, y otra cucharada de las hierbas que más te gusten. Se cubre de nuevo con aluminio. Los filetes de salmón natural se untan con un poco de aceite, sal y pimienta y se colocan sobre una rejilla del tamaño de la sartén, que los separe un pelín del aluminio.
Tapamos la sartén dejando una pequeña abertura para que escape un poco el vapor. lo dejamos unos 10 minutos a fuego medio y listo para comer..
miércoles, 31 de octubre de 2007
PUDIN DE LA CASA

Magdalenas, croasants, bizcochos…todos ellos a la batidora, con un vaso de leche, 4 huevos, un poco de canela y si tenemos, unas avellanas.
Bate todo, hasta que se haga una masa homogénea.
Con un poco de mantequilla, engrasa un molde típico de plum cake, rellénalo con la masa y tapa con papel de aluminio. Ponlo en una olla con agua hasta la mitad del molde, tapa la olla y hierve durante un cuartillo de hora.
Déjalo enfriar, sácalo del molde y….a comer.
miércoles, 17 de octubre de 2007
CRUDITES

Aquí, la verdad es que no tenemos mucha costumbre de este tipo de platos, pero los franceses lo tienen incorporado desde siempre a su cocina tradicional, de modo que no hay restaurante en todo el país, ya sea del norte o del sur, en verano o invierno, bistrot o de lujo, que no tenga siempre a punto su buen surtido de hortalizas para ofrecer una vistosa fuente de crudites, y es que no solo es una entrada de lo mas saludable, sino también refrescante y deliciosa.
Y tiene muy poco misterio:
- Elige los alimentos que más te apetezcan, valen casi todos: apio, hinojo, zanahoria, champiñones, rabanitos, judías verdes, endivias, calabacín, pimientos rojos y verdes, brócoli, coliflor, etc
- Córtalos en bastoncitos, rodajas o ramilletes, según le vaya mejor.
- Prepara o compra varias salsas tipo soja, roquefort, pimienta verde, yogur, etc
- Sirve todo en una fuente grande, ordenada por grupos y con las salsas a mano.
- Y nada más: a mojar cada verdura en una salsa y a comer.
lunes, 15 de octubre de 2007
AL VAPOR, SENCILLAMENTE

El problema ha sido siempre la complicación de los artilugios que había que utilizar: esas vaporeras de dos pisos que había que incorporar a las ollas y que siempre parecía que se iban a caer, esos complicados robots que a los dos días quedan arrinconados o esas cestillas chinas de mimbre que al tercer uso le empezaba a salir un moho rarísimo…
Pues todo eso se ha terminado: acaban de salir al mercado unas bolsas de plástico de la marca Albal “Bolsas Cocina Vapor Microondas” que son una maravilla, sobre todo para raciones individuales o para dos personas: se introducen los alimentos cortados en rodajas o pequeños trozos, se cierra la bolsa y en un par de minutos (sí, sí, 2 ó 3 minutos, según el alimento), están perfectamente listos para comer. El secreto está en unas mini válvulas incorporadas a la bolsa, que le permiten alcanzar una presión muy alta en su interior, sin riesgo de estallar. Se presentan en packs de 10 bolsas, y además muy baratas. (Y que conste que no soy representante de Albal).
Calabacín, cebolla, pimientos, patatas en rodajas, zanahoria, brécol, coliflor, puerros, judías, espárragos, guisantes, frutas como la manzana….todo este tipo de productos quedan perfectamente al dente, listos para que les añadamos un chorreón de aceite de oliva virgen, unas gotas de vinagre balsámico, un poco de sal, alguna hierba aromática… y a la buchaca.
miércoles, 10 de octubre de 2007
EL DÍA DESPUÉS

Entre los heridos en combate, se encuentran normalmente un buen número de restos de alimentos de los que así a simple vista no sabemos ni el pronóstico ni si tienen salvación posible. Así que vamos a dar algunos tratamientos de choque para la recuperación y posterior utilización de al menos alguno de ellos:
- Restos de carne, tipo filetes, estofados, etc.: los metemos en la batidora, con una cucharada de aceite, mayonesa, unas gotas de salsa Perrin´s y pepinillos en vinagre. Tendremos un estupendo “simil-paté” de carne para untar en rebanadas.
- Medianoches completas de esas de Mallorca: envuélvelas en aluminio y congélalas directamente. Cuando te apetezca las desconjelas con un toque de grill o de horno tradicional.(micro no, que se quedan muy blandengues)
- Sobras de conservas pescado (atún, mejillones, sardinas etc): mezclar con tomate frito orégano, huevo duro picado, alcaparras, (lo que tengas a mano y pegue, claro) y utilizar como salsa para cualquier tipo de pasta.
- Tortilla patata: en una sartén sofríe cebolla picada, ajo y pimiento verde. Echa un vaso de agua y una pastilla de chup chup de carne o jamón y algún espesante como harina, maicena, pan rallado…Remueve y echa la tortilla cortada en trocitos. Déjala cocer 5 minutos y lista.
lunes, 1 de octubre de 2007
HUMUS DEL LÍBANO

- Echa en un recipiente para batidora o mini-pimer el bote entero de garbanzos, con su líquido incluido.
- Añade: el zumo de dos limones, dos dientes de ajo pelados, sal, pimienta, chorreón de salsa perrins y un poco de comino.
- Empieza a batir, y añade casi dos dedos de aceite de oliva, como tengas por costumbre hacer con la mayonesa: poco a poco o de golpe.
- Sigue batiendo hasta que se haga una masa suficientemente espesa como para dejarse untar. Si te has pasado de espesa, echa un poco de agua.
Y ya tenemos el hummus, que puedes tomar así directamente, o como acompañamiento de alguna carne, pero que suele ser más agradable untado en tostadas, que si además decoras de alguna forma (aceitunas negras en rodajas, ramitas de cebollino o cualquier hierba, tiritas de pimiento rojo asado, etc) quedan espectaculares y muy originales, porque es un sabor muy poco conocido en nuestro país.
domingo, 23 de septiembre de 2007
¿HACE UN POTAJITO?

Pero claro, por mucho frío y mucho que lo eches de menos, ponte tú a hacerlo por tu cuenta. Menudo lío: garbanzos, espinacas, bacalao, quien sabe cuantas cosas raras más… seguro que hasta lleva alguna especia de esas que no hay quien distinga, que nunca sabes ni como se llama ni donde se compra... y luego, a ver quien tiene tiempo: de repente te viene el recuerdo de los garbanzos en agua toda la noche, la olla cociendo horas… en fin, una pereza tremenda.
Pero tranquilo, que no cunda el pánico. Afortunadamente hay algunos truquillos que pueden facilitarnos un poco las cosas. Así que ahí va un potajito de los sabrosos, pero muy sencillo. En un cuarto de hora, listo (el potaje, no tú).
Cuando vayas a la compra – que ya sabemos que es el paso más difícil de toda la receta - acuérdate de comprar un par de frascos de garbanzos y espinacas juntos que ya tienen varias marcas. Cada frasco da para 2 personas, así que calcula “en función de”. Echa también al carro un pack de bacalao desmigado, que lo venden en pequeñas cantidades.
Abre el frasco de garbanzos/espinacas y viértelo en un escurridor (ese, ese, el de los agujerillos). Mientras tanto, toma un puñado de bacalao, ponlo en un recipiente y déjalo debajo del grifo con un hilo de agua cayendo un rato, mientras preparas el siguiente paso.
En una olla o lo más parecido que tengas a mano, que tampoco hay que ser tan exigentes, pon un chorrito de aceite y sofríe media cebolla cortada fina. Cuando esté empezando a ponerse transparente echa la mezcla de garbanzos y espinacas y el bacalao, añade un poco de perejil y ajo en polvo (los dos de bote, para mayor facilidad) y deja que se haga unos minutos (3 ó 4) a fuego lento, removiendo frecuentemente.
Prepara – por cada frasco - un vaso de agua con una pastilla de caldo de jamón o de carne (chup-chup) y ponlo en el microondas 1-2 minutos. En cuanto empiece a hervir, viértelo sobre los garbanzos y deja que cuezan a fuego medio otros 5 minutos. Si te gusta más caldoso, añade solo agua, sin más chup-chup.
Comprueba como está de sal (ojo, el bacalao y el caldo ya aportan bastante), rectifica si es necesario, y añade un poco de cúrcuma*, una especia hindú que aporta un sabor muy peculiar y sobre todo un color amarillito que le da un aspecto muy casero al plato. Además la cúrcuma* tiene unas propiedades estupendas para muchas cosas, entre ellas para el hígado, lo cual no suele venir mal para recuperar los excesos de la semana.
Opcionalmente puedes añadirle también huevo duro picado, si te gusta, justo al final, un minuto antes de apagar el fuego.
Y nada más: sirve, una vez en el plato añade un chorrito de aceite de oliva virgen y disfruta. Verás que te sale casi como el de casa.
* Si quieres saber más sobre las propiedades de la cúrcuma, entra en esta dirección:
http://www.afuegolento.com/noticias/34/firmas/arpide/1293/
lunes, 10 de septiembre de 2007
UNA PROVOLETA, VISTE?
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Se trata simplemente de cortar una rodaja de queso provolone italiano de aproximadamente un cm. de grosor o mejor pedirle al charcutero que nos la corte él con la máquina, y hacerla a la plancha.
Lo mejor es utilizar una sartén pequeña, que viene a tener el mismo diámetro que la rodaja de queso, de modo que controlamos mejor “el calentamiento”. Con la sartén muy caliente y unas gotas de aceite, ponemos a tostar la provoleta, moviendo muy frecuentemente y levantando la base para que no se pegue. Cuando veamos que ya está dorada por ese lado (2 ó 3 minutos), le damos la vuelta como a la tortilla de patata y la hacemos por el lado contrario solo un minuto.
Al plato, con unas hierbas aromáticas por encima (p.e. provenzales), acompañada de ensalada y un par de rodajas de tomate. Ojo, parece una tontería, pero es un plato bastante contundente, como para compartir con alguien. El alguien ya no viene en la receta.
miércoles, 5 de septiembre de 2007
FRUTAS: VOLVER A EMPEZAR

Todos los años, a la vuelta de vacaciones, entre los infinitos propósitos de cambio que nos traemos, figura el de comer más fruta, esas pobres eternas olvidadas en nuestra dudosa dieta diaria.
Y el caso es que a casi todo el mundo nos gusta la fruta. La pereza realmente no es comerla, sino meterle mano: pelarla, con el olorcillo ese de la naranja que se te queda ya para todo el día, darle un mordisco, con el caldillo de la paraguaya cayéndote por la barbilla…Y si encima es en el desayuno – donde por cierto dicen que es más sana – añade a todo lo anterior que nos pilla medio sobados y con la camisa limpia dispuesta, según la ley de Murphy, a recibir la más mínima gota que ronde por los alrededores.
Una buena opción para desayunar fruta sin incidentes, es esta:
- Un día a la semana que te encuentres con ganas, aprovechando que estás viendo la tele, pela varias frutas, en buena cantidad: medio melón, media piña, sandía y naranja, por ejemplo.
- Córtalas en trozos “de a un bocado”.
- Haz brochetas con ellos, pinchando los trozos intercalados, en un palillo de madera de los de barbacoa.
- Coloca las brochetas en un tupper y rocíalas con un vino dulce tipo Pedro Ximénez.
- Tapa bien el tupper y al frigorífico con él.
Cuando te levantes al día siguiente, verás como es una delicia comer toda la fruta que te apetezca en el desayuno, pero sin ningún esfuerzo.
viernes, 31 de agosto de 2007
COMO COCER EL PULPO PARA QUE QUEDE MAS BLANDITO?

Pero sin embargo, si lo compramos al natural y lo cocemos nosotros mismos, el precio se reduce prácticamente a la mitad. El pulpo también, ojo, conviene tenerlo en cuenta cuando se hagan los cálculos de cantidades.
Y no es tan complicado. Solo tiene un par de truquillos a tener en cuenta:
Lo primero, mete el pulpo al congelador y déjalo 24 horas así bien congelado, como Walt Disney. Esto hará que la textura de la carne quede después bastante más blanda.
Hierve agua en una olla lo suficientemente grande, tomas a tu pulpo y lo sumerges asi congelado, lo sacas , esperas unos cinco minutos , que vuelva a hacer ebullición el agua y adentro nuevamente el pulpo, luego sácalo otra vez y repite la misma acción cuatro o cinco veces. A esto se le llama “asustarlo”.
Finalmente déjalo hervir con el susto en el cuerpo unos 10 minutos solo con unas hojas de laurel y un chorro de vinagre y tendrás un pulpo bien tiernito, para chuparte los dedos. Es importante que no hierva más de 10 minutos. El pulpo, como los calamares, queda tierno o con poca cocción o con mucha. Si te pasas, habría ya que dejarlo 25 ó 30 minutos.
Y nada, si decides a la vinagreta, prepara un picadillo de cebolla, pimiento y tomate mezclado con aceite y vinagre y si prefieres a la gallega, simplemente échale por encima sal gorda, aceite y pimentón.
miércoles, 29 de agosto de 2007
ENSALADA APARENTONA

Así que si queremos quedar bien, habrá que darle un toque especial, algo que nos distinga. Por lo menos en la forma, ya que los ingredientes están a disposición de cualquiera.
Vamos a por ello: necesitaremos un par de cogollos, tipo de Tudela, una lechuga de las de rizo, una bolsita de rúcula y una lombarda (eso morado que se toma solo en navidad)
Buscamos la fuente o plato redondo más grande que tengamos. Vamos colocando una base de hojas sueltas de cogollo, hasta completar el plato, dejando libre un círculo interior de unos 10 cms.
Encima, coloca una segunda base con la lechuga de rizo, entremezclada con la rúcula. Esta segunda capa debe quedar algo más pequeña que la anterior, para dejar ver parte de los cogollos (el diseny es el diseny, amigo). Sigue dejando el círculo interior libre.
Corta la lombarda en tiras largas y finas y esparce unas cuantas tiras por encima de las lechugas.
Y por fin, en el centro ese libre, pon los ingredientes que más te apetezca, que después se irán mezclando al gusto de cada uno. No te cortes, y además del tomate y el atún clásicos, añade algún producto más original: palmitos, gulas, ventresca, queso rallado…en fín, you mismily.
sábado, 25 de agosto de 2007
TORTILLA DE LUXE

Si te atreves con ella, la tortilla la haces tú, siguiendo instrucciones técnicas de tu madre al teléfono. Si no, se compra ya hecha. Hoy en día los fabricantes han conseguido un nivel de textura y sabor bastante bueno.
Para darle un saborcillo todavía más casero, frótala por fuera con aceite de oliva virgen. La abres por la mitad en horizontal y así abierta la calientas en el microondas durante tres minutos.
Afuera con ella y sobre una de las mitades pones generosamente una buena ración de ensaladilla rusa, o de cangrejo, o de lo que prefieras (también se compran hechas muy ricas)
Recompones la tortilla, adornas con unas hojas de verde alrededor, y a la mesa (o al sillón de la tele).
miércoles, 22 de agosto de 2007
BUEN PROVECHO

Lo primero, la piel, tan tostadita y tan rica (¿que tiene un poquillo de colesterol? bueno hombre, un día es un día): vamos a separarla, procurando que quede lo más entera posible y la dejamos aparte, reservada.
Las cortamos a tiras, para hacer un pollo “semichino" ultrarrápido.
Ya troceadas, le añadimos un bote de ensalada china o thai (brotes de soja, mazorquitas de maiz, setas, etc), muy bien escurrida previamente.
A la sartén y añadirle un chorrito de cerveza, otro chorrito de salsa de soja, y dos o tres cucharadas de la propia salsa del pollo. Ah, y un pellizco de comino molido. Sal no, ya tienen bastante el propio pollo y las salsas.
Dejar a fuego lento dos o tres minutos, para que se mezclen los sabores.
Guardar en la nevera y calentar al micro cuando sea.
Los muslos: filetearlos finos y guardarlos en la nevera, para cuando se necesite hacer unos sándwiches de pollo frío, mayonesa y rodajitas finas de pepinillo. El pan, tostado y calentito.
Los dos huesos más largos del muslo: una vez aprovechada la carne para los sándwiches, limpiar bien, enrollarlos con varias tiras de bacon y láminas de queso intercaladas y cubrirlas bien con la piel del pollo (más o menos reconstruir el muslo) sujetando con un palillo si es necesario. Cuando se quieran usar, se fríen un momento en aceite muy caliente y listo.
La salsa: guardarla en un bote. Vale para cualquier cosa: para rociar sobre unas simples patatas fritas, como salsa para unas lonchas de fiambre tipo lacón, pavo, etc, para echar por encima de una tortilla de patatas…a gusto del consumidor.
viernes, 17 de agosto de 2007
SALCHICHAS ILUSTRADAS

Seguro que rebuscando nos quedan por lo menos un par de sobres de salchichas, de esas tan sufridas que siempre resuelven una cena solitaria y algún resto más de cualquier cosa. Pues por lo menos, vamos a intentar sacarles un poco de partido, hacerlas que parezcan diferentes:
- A una de ellas le vamos a dar una serie de cortes (8 ó 10) con el cuchillo, no muy profundos y lo más paralelos posibles. Al freírse la salchicha, los cortes se abrirán y le darán un aspecto más trabajado.
- A otra la vamos a envolver en una oblea de las de hacer empanadillas, y para que no se abra al freir, la atravesamos con un par de palillos. Quedará como una salchicha gabardina.
- A la siguiente la cortamos en trocitos de unos 2 cms y los pinchamos en un palillo de brocheta, entremezclando con trozos de lo que tengas a mano: queso, mortadela, jamón, simplemente pan…y a freir.
- Si te queda por ahí un par de lonchas de jamón o de bacon, que no dan como para sacarlas de aperitivo, envuelve otra salchicha en estas lonchas. Ponle los palillos como a la anterior.
- Una forma más: corta un par de salchichas en tiras longitudinales, todo a lo largo de ellas: primero por la mitad, luego en cuartos y finalmente en octavos. Al freirlas, se enroscan y verás como cambian.
- Y por último una posibilidad un poco más latosa, pero muy rica: parte cada salchicha en tres trozos, del tamaño de una croqueta, bate un huevo, reboza los trozos y pásalos por pan rayado. Buenísimas.
Y para completar el panorama, trata de tener siempre en casa un par de mostazas originales – a la antigua en grano, o de Dijon – en lugar de la cutrecilla de perrito caliente callejero que tienes siempre. Verás como acompañan mucho mejor.
martes, 14 de agosto de 2007
CON UN TOQUE MUY PERSONAL

Bueno, pues la afirmación de ser una sopa estupenda, lo es a medias. Me explico: en sí misma, si te la tomas directamente como está en el pack, pues no es que sea nada del otro mundo. No tocas castañuelas, seguro. Está bien, pero vamos….no para ser de Arzak, desde luego.
Sin embargo, el otro “a medias” puede convertir esa medio sopa en “tu sopa especial”. Simplemente usa ese producto como base – estupenda, por cierto - para hacer tu propio plato.
Por ejemplo, añádele, así por las buenas, sin ningún respeto a los maestros firmantes:
- Arroz blanco, del que ya te venden cocido, y déjalo unirse durante unos minutos.
- Un poquito de jamón y huevo picado.
- Si la sopa es de pescado, unas gambitas baratas y un poco de cangrejo (simil, por supuesto) picado. O unas huevas de mujjol, que salen muy apañadas de precio.
- - Algunas verduras naturales picadas muy finas: puerro, zanahoria, brócoli, etc. Acuérdate, muy finas, en julianita.
- Pollo del que sobró ayer muy picadito.
En fin, que tampoco hace falta que sea todo de un golpe: decide tú lo que creas que le va mejor en cada caso: aquí un poco de fiambrito picado, aquí algo de pescado de sobras, aquí arroz solo. Así es como de verdad conseguirás que sea tu propio plato. Hoy y mañana y pasado, porque cada día será…diferente.
sábado, 11 de agosto de 2007
EL PESCADO MÁS FÁCIL

Si compras uno grande, te sobra pescado para dos semanas y encima terminas teniendo complejo de culpabilidad cada vez que abres la nevera y ves allí al pobre bicho que no le haces ni caso. Si te decides por los pescadillos pequeños, hay que limpiarlos, quitarles tripas, espinas, en fin, un horror.
Si lo haces a la plancha, se pega. Si lo hierves, no hay quien se lo coma.
Pero tranquilidad, que no cunda el pánico. Aquí va una receta sencillísima, que permite hacer el pescado rápidamente y lo que es mejor, conservarlo en perfectas condiciones varios días: pescado suavemente escabechado.
Vale cualquier variedad, pero los que mejor salen son el pez espada, el mero o el cazón.
1.- Pedir en la pescadería que nos den el pescado ya limpio y cortado en medallones, es decir trozos ni muy grandes ni muy pequeños.
2.- Ya en casa, o donde estés, tú sabrás lo que haces, echarles por encima un poquito de sal y pimienta, a ser posible de varios sabores, que es más divertida y sabrosa.
3.- Sartén al fuego con mitad de cuarto de vinagre, y cuarto de aceite de oliva, mejor virgen, como casi todo.
4.- Remover a menudo, para que el vinagre se mezcle bien con el aceite y no salte. Cuando veas que va a empezar a hervir, justo antes, retiras la sartén del fuego y metes dentro los medallones de pescado, procurando que se cubran bien por todos los lados.
5.- Y ya está. Lo dejas reposar al menos dos o tres horas, y luego te lo puedes comer cuando quieras, frío o calentándolo de nuevo. Eso ya va en gustos. Si decides dejarlo para otro día, a la nevera para mayor seguridad, sobre todo en verano.
viernes, 10 de agosto de 2007
BUENO, BONITO, BARATO.
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Pues bien, volviendo al tema - que nos disipamos – darnos el gustillo tampoco tiene por qué darnos un susto al bolsillo, de modo que en esta ocasión la propuesta va a ser un excelente salpicón de marisco confeccionado con los primos más humildes de la familia marisquil, pero igual o más rico y sabroso que el tradicional modelo “de Luxe” y como vais a ver, a mitad de precio.
Pongamos que lo preparamos para 4 personas, así que elige bien los/las invitados/as. Necesitaremos ½ kilo de anillas de calamar (si, si, las del bocata de siempre). Otro ½ kilo de unas gambas o langostinos que tengan buena pinta y buen precio; vamos, los típicos que siempre encontramos de oferta en las grandes superficies. También nos harán falta alrededor de 10 barritas de cangrejo, tipo surumi.
En una olla, pon a calentar suficiente agua con un puñadito de sal. Cuando rompa a hervir echa los calamares y déjalos cocer unos 8 minutos. Mientras tanto, ve pelando las gambas y cortándolas en trocitos como de 1 cm. Haz lo mismo con los palitos de cangrejo. En cuanto estén los calamares, sácalos a un escurridor y pásalos por agua fría. Trocéalos también como a sus colegas de receta.
Pasa todo esto a una fuente tipo ensaladera más bien alta, para poder remover cómodamente sin que salgan volando todos los ingredientes. Añade en trozos más bien grandes 2 pimientos verdes o rojos, eso ya va en gustos (o uno de cada si eres daltónico, así aciertas seguro) una cebolleta o cebolla también troceada, pero en trocitos más pequeños, que luego pica. Pon también aceitunas verdes que venden en botes ya troceadas y algunas alcaparras si te gustan.
Y vamos con el aliño: en un frasco aparte mezcla por este orden (no es por mandar, sino para que se disuelva mejor): sal, pimienta negra, vinagre* – mejor de algún sabor como de sidra o al estragón, pero si no, el que tengas – aceite de oliva (doble cantidad que la que hayas echado de vinagre) y albahaca (de bote, of course). Tapa el frasco para evitar problemas con tu camisa y tu techo y bate bien la mezcla hasta que emulsione, que es cuando deja de ser transparente y pasa a tomar un tono blanquecino.
Vierte este aliño sobre el salpicón, remueve bien todo y déjalo reposar en la nevera durante 10 minutillos para que todos los componentes se impregnen del sabor. Antes de servir remueve todo de nuevo, añádele un huevo duro picado por encima, y a la mesa. Como verás, un placer.
* Por si te quedas sin tema de conversación durante la cena, toma nota de esta dirección de internet http://www.cape1.net/vinagre.html, en la que se habla de los usos cosméticos tradicionales del vinagre, un tema que siempre es muy socorrido para un momento de apuro. Además dan varias recetas muy curiosas de potingues que – entre nosotros - yo no probaría en la vida.